Subculturas de Japón

Subculturas de Japón © Bloomua / Shutterstock.com

Significado de la palabra subcultura

La definición de subcultura como "aquellas etnias y grupos callejeros que se agrupan y son opuestas a la cultura principal de una sociedad" acuñada por el famoso sociólogo David Riesman no es la signficado que la palabra subcultura tiene en Japón.

Aceptar esta definición conllevaría a pensar que en Japón casi todos los habitantes se encuentran en un escenario de poca diversidad cultural.En Japón, el significado de subcultura se refiere principalmente a aquellas personas que tienen afición por el anime, manga, videojuegos, ordenadores, ciencia ficción, etc.

A diferencia de la acepción en países extranjeros, no tiene relación con aspectos de clase social ni con otros aspectos relacionados con el significado general de cultura como las pautas de comportamiento y el habla.

Estado actual de las subculturas en Japón

 Actualmente en Japón hay muchas personas que pertenecen a esas subculturas. El manga y anime tienen mucho éxito especialmente entre los jóvenes.

 Al contrario de lo que se pueda pensar de ese éxito, los jóvenes japoneses no hablan mucho entre ellos acerca de este hobby, y menos aún delante de las chicas que no comparten esta afición; la razón de esto es que aquellas personas que no tienen afición por el mundo otaku no tienen una buena imagen de quienes tienen el manga y anime como hobby.

Por ello, la afición al mundo otaku se separa de la cultura principal y de ahí su denominación como subcultura.

Varias caras de las subculturas

La subcultura de Japón difiere de la corriente extranjera de subcultura como aquellos que hacen una vida alejada de la corriente cultural predominante. No representa ese atributo personal sino que es entendido como algo polifacético. Los japoneses son personas que viven partes de los aspectos de la cultura general y también partes de la subcultura de la que son aficionados.

Por ejemplo, una persona que sea otaku no viste orgullosamente con ropa otaku para diferenciarse de los demás sino que viste a la moda como casi todo el resto de la población.

No hay una correlación entre la música que escuchan y la clase social a la que pertenecen; más que estar ligado a los estándares que se presuponen de esa subcultura, es algo más de libre interpretación.