Santuario Sintoísta

¿Qué es un santuario sintoísta?

Un santuario sintoísta (Jinja) es un lugar en el que se adora a dioses de la fe sintoísta. El sintoísmo es una religión inherentemente japonesa que declara la adoración de los dioses de la naturaleza, la mitología, el folclore, los hechos históricos y también los espíritus de los ancestros.

En muchos santuarios sintoístas hay un objeto denominado “goshintai” o “cuerpo sintoísta” consagrado. En ocasiones puede estar habitado por el espíritu del dios, pero también puede ser algo que constituye el dios n sí mismo. El “shaden” del santuario en el que está consagrado el goshintai no está abierto al público, por norma general. Sin embargo, dependiendo del santuario, el goshintai puede ser un árbol, una piedra, una montaña o la propia tierra, por lo que hay santuarios en los que puede ver los goshintai.

El edificio en el que se adora al dios, llamado “shaden”, está con frecuencia en el bosque rodeado de árboles, una costumbre derivada de la adoración a la naturaleza. En el interior de un santuario rodeado de árboles, se respira la tranquilidad al estar alejado del barullo de la vida diaria.

Se calcula que actualmente hay 85.000 santuarios en Japón. Hay muchos tipos de santuarios, desde los grandes administrados por el gobierno nacional, hasta los pequeños que se alzan tranquilos en las montañas y son limpiados por los residentes locales. El santuario considerado como de mayor rango en una zona determinada se denomina “ichinomiya”.

Los santuarios como el gran Santuario Ise Jingu en la ciudad de Ise, en la Prefectura de Mie; el santuario Izumo Taisha en la ciudad de Izumo, en la Prefectura de Shimane, y los Santuarios Fushimi Inari-taisha y Yasaka en Kioto, tienen todos historia y estatus, y pueden citarse como representativos de los santuarios a gran escala. El Santuario Meiji en Tokio es un santuario relativamente nuevo construido en el periodo Meiji, pero tiene muchos visitantes en la actualidad y se ha convertido en un oasis urbano.

Acerca de “Omairi”, Visita al Santuario

1. Sando y Torii

La carretera que asciende hasta el santuario se llama “sando”, o acercamiento. Muchos sando están cubiertos de grava y tienen árboles plantados a ambos lados. En medio del silencio, el sonido de la grava bajo las pisadas produce eco. En la entrada del sando y a lo largo del camino se construyen puertas llamadas “torii” que representan el límite entre el mundo normal y el mundo sagrado. A menudo están hechas de madera o de piedra, y muchas de ellas están pintadas de rojo. Cuando las atraviese verá un edificio llamado “shaden” en el que están consagrados los dioses.

2. Lavado de manos

Antes de rezar en el santuario, el cuerpo debe ser purificado. Puede sacar agua con un cacillo para lavarse las manos en un lugar del santuario llamado “chozu” (agua para las manos), donde puede lavarse las manos y enjuagarse la boca. Esta es la primera norma de etiqueta de la adoración.

3. Caja de ofrendas y campana

Después de lavarse las manos y purificar su corazón, diríjase hacia la parte frontal del “shaden”, donde se encuentra el dios. La mayoría de los “shaden” tienen una caja de ofrendas llamada “saisen bajo” y una campana. Puede donar algo de dinero y tocar la campana. Tocar la campana anuncia al dios que ha venido a rezar. Meter dinero en el “saisen bako” no es obligatorio. Por norma general, tampoco cuesta nada entrar al santuario.

4. Dos inclinaciones, dos palmadas, una inclinación

La popular forma de rezar se llama “nihai nihakushu ichirei”

nihai: primero, baje la cabeza para inclinarse dos veces
nishaku: dé dos palmadas
ichirei: por último, baje la cabeza para volver a inclinarse.
Es habitual decir la oración durante la última inclinación.

5. Fortuna Omikuji

Después de rezar, pruebe el modo “omikuji” para predecir su fortuna. Es habitual hoy en dá coger el papel envuelto o doblado. Al abrirlo, hay letras escritas para dividirlos por orden, desde “dai kichi”, o gran bendición, pasando por “chukichi”, o bendición media, “shokichi”, o pequeña bendición, “kichi”, o bendición, “suekichi”, o bendición final, “kyo”, o maldición, y “daikyo”, o gran maldición. “Kichi” significa buena suerte y “kyo” significa mala suerte. La “kyo” no suele salir muy a menudo, pero aunque lo haga no debe preocuparse. La auténtica fortuna omikuji no es la bendición o la maldición. Además del nivel de omikuji, también hay consejos sobre cosas como la salud, el trabajo o el matrimonio. Evitará trabajo con dicho consejo. Puede atar el omikuji al árbol del santuario o llevárselo a casa con usted. Los omikuji suelen costar 300 yenes.

6. Sortilegio omamori

Muchos santuarios venden “omamori”, o sortilegios que protegen de la mala suerte y los accidentes, o que hacen que se cumplan los deseos. Aunque la forma básica son bolsitas y objetos con una cuerda para colgar, hay otros como llaveros, pegatinas, o algunos con caracteres anime. ¿No es agradable comprar uno como recuerdo de su visita al santuario?