Publicado por: ジャパンホッパーズ編集部(Japan Hoppers Editors) 10 Mar 2017

Accesos para Personas con Discapacidad/Movilidad Limitada en Tokio

Accesos para Personas con Discapacidad/Movilidad Limitada en Tokio © N. Nomura

Turismo para todos

Cada año, la Organización Mundial de Turismo de las Naciones Unidas (OMTNU) selecciona un tema para el Día Mundial del Turismo, que se celebra el 27 de septiembre. El tema seleccionado para 2016 fue “Turismo para Todos” o “Turismo Universalmente Accesible”. La misión del “Turismo Accesible” consiste en conseguir que los placeres de los viajes sean accesibles para todos los ciudadanos, incluyendo, sin limitarse a, aquellos con discapacidades, personas mayores y familias que viajan con niños pequeños.

La organización turística “Trip Designer Co. Ltd” ofrece un tour “sin barreras arquitectónicas” de Tokio para visitantes extranjeros, una visita en la que yo he participado personalmente. Este tour se empezó a organizar para que las personas en sillas de ruedas pudieran disfrutar de las visitas turísticas sin dificultades. En nuestro tour estaba Barry Joshua Grisdale, representante y editor de la página web “Japón Accesible”. Los guías/intérpretes titulados a cargo de la visita poseen titulación en atención personal y experiencia en la asistencia en casos de discapacidades graves. Así pues, en términos de accesibilidad, ¿está Tokio cualificada para albergar los Juegos Paralímpicos de 2020?

 

Asakusa

La primera parada de nuestra visita fue el distrito de Asakusa. Asakusa presume con orgullo de su posición como uno de los destinos turísticos más populares de Tokio. Teniendo en cuenta que es una región con una rica historia, tenía mis dudas sobre si la zona sería accesible en silla de ruedas. Viajamos hasta la sede de Turismo Asakusa, el “Centro Turístico y Cultural de Asakusa”. La última planta de este edificio es un conocido mirador desde el que los visitantes pueden admirar una vista sin interrupciones de todo el distrito. Por su puesto también existe la posibilidad de ver el Tokyo Skytree desde allí. Por razones de seguridad las protecciones de seguridad se han puesto a gran altura, obstaculizando en cierta medida la vista para los usuarios de sillas de ruedas.

Después del Centro de Turismo, nos dirigimos hacia el símbolo de Asakusa, el Templo Sensōji. La puerta principal “Kaminarimon”, famosa por su gigantesco farolillo de papel rojo, no presentó problema alguno para los usuarios de sillas de rueda. Tampoco los hubo en la calle comercial turística situada dentro de los terrenos del templo. Al abandonar la anima zona comercial, la silueta espectacular del edificio principal del templo aparece justo ante los ojos. Bajo la escalinata de entrada al edificio principal vimos cierta cantidad de personas con carritos de bebé y sillas de ruedas concentrados alrededor de lo que resultó ser un ascensor. Advirtiendo que el ascensor estaba ubicado en la parte trasera del edificio principal, nos informaron de que se había diseñado específicamente para no interferir con el paisaje tradicional del templo.

Una vez en el templo principal, por supuesto puede dar una vuelta o bien presentar sus respetos. En nuestro tour de aquel día había un invitado especial entre nosotros, la velocista discapacitada Kazumi Nakayama, representante japonesa en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro. La Srta. Nakayama se sorprendió de ser “capaz de adentrarme tanto” en el templo, y sus palabras dejaron una honda impresión en mí. Me fui pensando que quizá muchas personas desconocen de la existencia del ascensor, por lo que no se animan a realizar la visita.

De Asakusa a Shibuya

Después de comer nos dirigimos a Shibuya en metro. Me alegró descubrir que en todas las estaciones de metro de Tokio hay ayuda para personas en sillas de ruedas. Los trabajadores de la estación utilizan rampas para sillas con el objetivo de ayudar a estas personas a subir y bajar de los vagones.

Tras llegar a Shibuya atravesamos el famoso “Cruce Revuelto” de Tokio, una intersección en la que los semáforos permiten a los peatones cruzar simultáneamente en cualquier dirección. Este “cruce revuelto” se ha convertido en un símbolo del Tokio moderno. Después estuvimos viendo escaparates en la “Calle del Gato” antes de continuar hasta la última parada de nuestra visita, el Santuario Meiji.

Santuario Meiji Jingu

A finales de 2016, el sendero de grava que conducía al antiguo edificio principal del santuario se volvió a pavimentar por completo. Por ser (y continuar siendo) el único punto de entrada, las personas en sillas de ruedas o movilidad reducida se veían anteriormente obligados a caminar sobre la gravilla, o piedras, conocida como “Tamajari”. Pisar sobre tamajari se cree que purifica los cuerpos de los devotos antes de entrar al templo. Por ello, aunque el sendero reformado ofrece un medio mucho menos accidentado de acceso, las modificaciones propuestas levantaron en su día una gran controversia. Me di cuenta de lo difícil que debe resultar equilibrar el mantenimiento de la tradición con la promoción de un entorno accesible.

Acceso para Personas con Discapacidad/Movilidad Reducida en Tokio

Durante todo el tour tuvimos numerosas oportunidades de inspeccionar las instalaciones sanitarias. Según el Sir. Grisdale, “los aseos japoneses son aseos “daredemo” (multiusos) que pueden ser utilizados por cualquiera. En este sentido, están muy por delante de otros países. Sin embargo, desafortunadamente los aseos no se construyen siguiendo criterios unificados y fijos. Esto quiere decir que, dependiendo de la zona en la que se encuentren, las instalaciones disponibles serán diferentes”.

En nuestro caso, no tuvimos que utilizar escaleras ni escaleras mecánicas ni una sola vez durante toda la visita. Para ser sinceros, al principio pensé que era imposible viajar desde Shibuya hasta Harajuku sin utilizar las escaleras. Sin embargo, a menudo resultaba difícil localizar los ascensores, y los desvíos ocasionados por ello resultaron algo molestos. En tour en sí fue mucho mejor. Aún así, no pude evitar pensar que la facilidad de nuestro desplazamiento dependía en gran medida del conocimiento que nuestros guías tenían de las rutas accesibles. Al final, sentí que era imposible obtener el objetivo de un turismo universalmente accesible contando únicamente con equipamiento “accesible”. Mi propia experiencia me ha demostrado que el apoyo de personas reales es absolutamente fundamental.

Para los juegos Paralímpicos de 2020 se estima que cada día asistirán a los juegos más de 7.000 personas en sillas de ruedas. Para que todos puedan disfrutar de los lugares de interés turístico de Tokio, es necesario hacer mayores esfuerzos para que la ciudad carezca efectivamente de “barreras arquitectónicas”. Además, hay que dar a conocer entre los turistas internacionales el hecho de que hay instalaciones accesibles disponibles en Tokio.

Reproducido con Cooperación de los Entrevistados: Trip Designer Co. Ltd.



ジャパンホッパーズ編集部 / Japan Hoppers Editors

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